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Adaptarse o morir (innovar o desaparecer)

Actualizado: 18 feb



Trasladar una idea a mercado, no es tarea fácil. Conseguir los recursos necesarios para que esa idea se convierta en un proyecto, implica mucho esfuerzo. Y conseguir que el proyecto termine obteniendo buenos resultados ya es indicativo de que las cosas se han hecho bien.

En Airvant tenemos una experiencia acumulada en proyectos de innovación de más de 20 años y, todavía, no tenemos la varita mágica para conseguir que todas las buenas ideas de nuestros clientes resulten en productos rentables en el mercado. Lo que si tenemos son claros algunos aspectos clave de los buenos proyectos de innovación:

- La necesidad. Cuando la necesidad está claramente identificada, ya tenemos una base para especificar los requisitos del desarrollo tecnológico. Si esto es así, de entrada, nos hemos quitado de un plumazo un porrón de brainstormings. Las cosas claras, y el chocolate, espeso. Cuando la necesidad aprieta, el foco está puesto donde toca.

- La adversidad y la dificultad. Las mejores ideas y los mejores proyectos surgen en entornos hostiles. Una vez que se acepta este tipo de entorno y se asumen responsabilidades, se hace autocrítica y no se buscan excusas. El carácter se forma en la dificultad.

- La aspiración. Una visión de largo alcance puede ser el mejor catalizador para lanzarse. El afán de crecer y superarse es clave. La innovación grande viene cuando uno se compromete a cosas grandes.


Si alguna sociedad tiene alguna de estas tres cosas, ya tiene la mitad del camino recorrido. La otra mitad requiere:

- Capacitación y desarrollo de producto. Es necesario dar pasitos cortos y obtener prototipos. Las etapas de la Prueba de Concepto y el Producto Mínimo Viable son clave para una comercialización tecnológica.

- Una correcta financiación de la innovación. Todo lo relacionado con capacitación industrial, generación de nuevos productos o apertura de nuevas líneas de negocio, requieren de soporte financiero. Es fundamental contar con un buen soporte de financiación del proyecto. La financiación extra es el medio, no el fin, reduciendo el riesgo económico y científico.

- Selección de tecnologías. Deben encajar con el perfil de tu organización y motivar tanto a los gerentes como a los trabajadores.

- Partners tecnológicos. Universidades y centros tecnológicos disponen de los recursos materiales y humanos propios necesarios para la realización de actividades destinadas tanto a la generación de conocimiento tecnológico.

- Propiedad Industrial. Es fundamental gestionar correctamente la propiedad intelectual e industrial (patentes y marcas, modelos de utilidad, etc).


Cuando una organización decide tomar una actitud proactiva para mejorar, automáticamente está innovando y prosperando.

Adaptarse al cambio significa entender lo que pasa a nuestro alrededor para asumir que las cosas han variado, interpretar los factores que han dejado de ser relevantes y comprender los que condicionan ahora la competitividad. El éxito no radica tanto en el rigor de la planificación estratégica como en la capacidad de respuesta ante los cambios.