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Sobre industria 4.0, control de stock y estrés en la cadena de suministro.

El concepto de “Industria 4.0” se centra en la búsqueda de la mejora continua de procesos productivos, logísticos, comerciales y de gestión, mediante el desarrollo de nuevo software y sistemas de análisis, que conviertan la enorme cantidad de datos de los que se disponen en información que pueda ser utilizada en la toma de decisiones. Uno de los aspectos críticos para asegurar el éxito de estas “Fábricas del Futuro” es el correcto diseño y gestión de la cadena de suministro, en la que interactúan diferentes agentes del sistema: proveedores, fabricantes, distribuidores, comerciantes. Entre los elementos que tienen un mayor impacto en la cadena de suministro se identifica la logística. Esta abarca la planificación, organización, gestión, control y ejecución de las operaciones de transporte de carga.

En este ámbito cada vez más exigente, se identifican varios elementos clave:

• Nuevos hábitos de consumo y globalización del suministro y la demanda. Nos encontramos en un nuevo escenario, que podemos denominar volátil y complejo, en el que los tiempos y ritmos de producción y distribución han cambiado notoriamente. Asimismo, el escenario de crisis acentúa la presión para reducir inventario.


• Los avances tecnológicos y la creciente conectividad están impulsando el comercio electrónico (eCommerce). Con servicios con compromisos de entrega ultrarrápidos, se está estresando y revolucionando el sector logístico y se espera que su impacto siga creciendo en el futuro. Cifras recientes de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) muestran el crecimiento del comercio electrónico y su enorme potencial. En menos de una década, el comercio electrónico ha pasado de ser una actividad novedosa para los consumidores, a convertirse en una costumbre más de consumo que, asimismo, apunta a seguir creciendo y revolucionando la manera de concebir la logística.


• El modelo omni-canal llega de la mano Internet of Things (IoT). Este fenómeno tecnológico, referido a la vinculación de internet a objetos físicos, podría transformar las mismas industrias gracias al desarrollo de los dispositivos inteligentes, llegando a crear fábricas inteligentes. El IoT también podría revolucionar las futuras cadenas de suministro ya que ofrece la posibilidad rastrear y supervisar el movimiento de las mercancías, a detectar riesgos durante el proceso y mejorar la asignación de activos en las operaciones de almacén y transporte de los bienes.


• El sector de la gran distribución está viviendo una gran transformación impulsado no sólo por el comercio electrónico sino por el firme compromiso con los productos frescos. Mientras que la comida apenas representa el 1% del comercio electrónico, las empresas están apostando cada vez más por esta actividad, alimentando la necesidad de estructuras logísticas más dinámicas.


• Las necesidades de un negocio son cambiantes por lo que los almacenes deben ofrecer diseños flexibles que permitan apartarse a cambios operativos. Ofrecer productos adecuados cerca del comprador es cada vez más importante, y eso significa más puntos de distribución en lugar de uno solo. Conforme se desarrollen los modelos logísticos de comercio electrónico, surgirán grandes cambios en las redes de distribución física que darán lugar a una nueva clase de activos logísticos, como mega centros e-fullfilment, centros de distribución, puntos de distribución urbanos para la entrega rápida de pedidos y centros de procesamiento para las devoluciones.


• Necesidad de las empresas de la cadena de suministro de herramientas que le faciliten la posibilidad de evolucionar en su mercado y crear valor, más allá de las necesidades inmediatas del día a día. Esta necesidad ha dado lugar a modelos de madurez PL4, con un perfil independiente de la cadena de abastecimiento, que facilitan una interfaz entre el cliente y los diferentes proveedores logísticos proporcionando un alto conocimiento del negocio del cliente, gestionando sus diferentes aspectos y que proporcionan una elevada capacidad de innovación e interés en la medición y consecución de objetivos cuantitativos (QoS).


• Mejora en los procesos operativos. Todos los actores participantes en la Supply Chain precisan optimizar sus procesos operativos, para mantener competitividad en el mercado. Este hecho es particularmente destacable en el ámbito general de la logística, en los que la alta competencia y bajos márgenes de beneficio determinan que una gestión optimizada de sus procesos y capacidad de ajustar el inventario a una demanda bajo incertidumbre sea clave para su supervivencia.


Estas son algunas de las claves por las que la logística depende cada vez más de una gestión optimizada y de calidad del almacén (que supone un 30% de los costes asociados) entendida por el usuario final y los operadores logísticos, como la eficiencia en la recepción, precisión del picking, costo y rotación del inventario, tasa de rendimiento, tiempo de entrega de pedido, unidad de transacción, tasa de orden perfecta y coste de transporte, entre otros.


La incorporación de tecnologías en procesos habituales de inventario se traduce en un aumento de la productividad, la seguridad y ahorro de tiempo. En este sentido, supone una optimización de la cadena de suministro, al capturar información valiosa que facilita la toma de decisiones, permitiendo configurar las estrategias de operación correctas, permitiendo a las empresas a adaptarse a un entorno en continuo cambio.